La ropa negra que se destiñe durante el lavado puede ser un contratiempo terriblemente frustrante, pero no necesariamente inevitable. Con sólo poner en práctica unos pocos consejos básicos durante el lavado, puedes evitar que tus prendas negras favoritas pierdan su color. Si después de probarlos, te parece que estos consejos no son suficientes, existen otros trucos que puedes probar.


1 Lava la ropa con menos frecuencia. [1] No importa si tratas tus prendas negras con mucho cuidado, ni cuantas precauciones tomes al lavarlas, cada ciclo de lavado deteriora el color y, finalmente tus prendas empezarán a desteñirse. Para evitar que esto suceda y conservar el color, debes lavar tus prendas negras únicamente cuando sea necesario. Si puedes saltearte una lavada una que otra vez, hazlo para preservar el color en su totalidad. Los pantalones oscuros o negros y las chompas (suéteres) que se ponen encima de otras prendas generalmente pueden usarse de cuatro a cinco veces antes que necesiten ponerse a lavar, particularmente cuando se usan únicamente en lugares cerrados. Del mismo modo, si sólo usas una prenda por unas horas al día, probablemente puedas guardarla a un lado y usarla nuevamente sin necesidad de lavarla. Sin embargo, ten en cuenta que la ropa interior de color negro y las medias deben lavarse después de usarse una vez. Entre una lavada y otra puedes limpiar las manchas con un removedor de manchas y quitar los residuos blanquecinos del desodorante con una esponja seca. 2 Separa la ropa de acuerdo a los colores. En lo posible, lava tus prendas negras junto con otras del mismo color o con ropa oscura. El tinte de la ropa tiende a correrse durante el ciclo de lavado, sin embargo, si no hay ropa de color claro que absorba los tintes oscuros, estos se reabsorberán en la ropa oscura de donde provienen. Aparte de separar las prendas de acuerdo al color, también debes separarlas de acuerdo al peso. De esta manera, conservarás el tejido y el color de tus prendas negras más delicadas. 3 Lava la ropa por el revés. La superficie de tela por donde se usa la ropa (el revés) es aquella que está directamente expuesta a la abrasión del ciclo de lavado. Como consecuencia, la superficie exterior de la ropa (el derecho) que siempre está expuesta durante el lavado, será la primera que empezará a desteñirse. Conserva el color de la superficie exterior de las prendas oscuras poniéndolas al revés antes de lavarlas. El color negro destiñe a causa de la fricción que se produce cuando las prendas rozan unas con otras dentro de la lavadora. Más precisamente, la fricción ocasiona la rotura de las fibras, cuyas terminaciones quedan expuestas. Entonces, puesto que la superficie de la tela ha sido dañada, el ojo humano percibe menos color, inclusive cuando éste no se haya perdido. Puedes disminuir aún más el nivel de abrasión y fricción de la ropa cerrando las cremalleras o cierres y abrochando cualquier corchete o broche. 4 Utiliza agua fría. El agua tibia tiende a soltar el color de las fibras y causar que éste se corra. Por ese motivo, la ropa de colores vivos u oscuros suele desteñir cuando se lava en agua tibia. Por el contrario, si lavas estas prendas en agua fría pueden conservar el color por más tiempo. El agua tibia daña las fibras, es por eso que el color se deteriora más rápidamente en los ciclos de lavado en agua tibia. El agua del ciclo de lavado en frío debe oscilar entre 15.6 y 26.7 °C (60 y 80 °F), no más caliente. Ten en cuenta que quizás debas cambiar tus hábitos de lavado durante el frío del invierno. Las temperaturas extremadamente bajas o bajo cero del exterior pueden originar que la temperatura del agua de la lavadora baje a menos de 4,4 °C (40 °F). Inclusive los detergentes líquidos pueden resultar menos efectivos a temperaturas tan bajas. Si la temperatura al aire libre baja a menos -17,8 °C (0 °F), deberías considerar la posibilidad de usar agua tibia para el lavado y agua fría para el enjuague. 5 Limítate a utilizar el ciclo de lavado más corto posible. .[2] Básicamente, así como debes lavar tu ropa oscura lo menos posible, de igual manera debes hacer que los ciclos de lavado sean lo más cortos posible. Mientras menos tiempo pase tu ropa en la lavadora, menor será la posibilidad de que el color se corra y destiña. Es recomendable u